lunes, 9 de noviembre de 2020

LA PURGA, LUCHA DE CLASES Y ULTRAVIOLENCIA

 ¿TRUCO O TRATO?


Se ha puesto el sol, suena la sirena, pesada, monótona, repetitiva. Una vez, dos veces, tres, cuatro... Y comienza el discurso ...


"Esto no es una prueba. Este es un sistema de emisión de emergencia anunciando el inicio de la primera purga anual autorizada por el gobierno de España.

El uso de armas de clase 4 y de nivel inferior están permitidas durante la purga, el resto de armas están prohibidas. Se ha concedido la inmunidad a la purga a los funcionarios gubernamentales de rango 10 y no se les deberá hacer daño. Después de sonar la sirena cualquier delito incluyendo el asesinato será legal. La Policía, los bomberos y los servicios de urgencias no estarán disponibles hasta mañana por la mañana a las 7 en punto cuando termine la purga.

Bendito sea nuestro señor presidente y España un país renacido. Que Dios les acompañe a todos. Viva el rey."



No he dejado claveles rojos en el felpudo, no comulgo con la purga, yo no purgo.

No se de quien desconfiar más, ¿de la familia modelo que tengo en la puerta de la izquierda en el descansillo? No, el marido es muy amable, siempre me dedica unos minutos para charlar de algo con buen humor.

¿El jubilado de la puerta de enfrente que fuma marihuana, no saluda por el descansillo, y pone heavy metal a todo trapo con un subbuffer de miles de pavos? Tampoco, es raro, sí, sobre todo cuando le he visto en camisón, pero si escucha Iron Maiden no puede ser malo.



¿Quién? ¿De quién tengo que preocuparme?

He puesto un par de muebles frente a la puerta de acceso a mi apartamento, pero en realidad, cualquiera con un hacha, una buena maza, o una escopeta de caza, podría terminar entrando tras un rato de destrozo sobre la pared de pladur. ¿Debo defenderme? Si alguien decide purgarme, ¿Es moral que yo use una fuerza proporcional a la de mi atacante para defenderme? Seguramente tendré que matarle, y eso no me diferenciará en mucho de ellos, porque yo también seré un asesino, en defensa propia, pero un asesino. ¿Por qué me obligan a ello? ¿Es la vida algo tan valioso?



Así es, ¿que puede dar más miedo que desconfiar de absolutamente todo el mundo? ¿Qué le has hecho a tu compañero de trabajo el chupaculos para que te purgue? ¿Y a tu jefe? ¿Y a ese desconocido que no recuerdas de nada pero es que le adelantaste por la derecha hace unas semanas en la autopista y el muy maniaco te siguió para saber donde vivías en previsión de purgarte hoy?

Ya no puedes creer en el karma, en Dios, ni en el sistema de valores que te salga de los cojones creer, creyente o no, practicante o no, porque esta noche, tus actos buenos y tus actos malos valen lo puto mismo. Estas a merced de una panda de psicóticos, que te saludan en al panadería, en el autobus, te dedican una sonrisa, cuidan de tus hijos en la guardería, pero que por el motivo que sea que ellos valoren, sin importar el por qué, van a intentar violarte, toruturarte, robarte, matarte...

¿Vas a consentirlo? ¿Aceptarás el rol cristiano de poner la otra mejilla con tal de no participar en una atrocidad tan obscena y vomitiva que no puedas limpiar jamás de tu alma por mucho que lo intentes ni mucho que gastes en psiquiatras?

¿Matar es la cuarta encesidad del ser humano junto con tener descendencia, plantar un árbol y escribir un libro? ¿Qué se siente al matar? ¿Lo has imaginado alguna vez, serías capaz? ¿Es necesario sentirlo para ser un humano completo y comprender mejor así el sentido de la vida?

Quizás la vida no tenga ningún jodido sentido. Nadie pide nacer, apareces aquí, en un extremo del globo u otro, en el seno de una familia con unas posibilidades u otras, puedes ser el hijo de un rey, o de un abusador, o de un rey abusador. ¿Qué dictamina lo que te toca? ¿Qué es la vida? ¿Cuánto vale?.

Te van a borrar del mapa ésta noche, si no haces nada para impedirlo.



Qué fácil me ha resultado rellenar ya la primera página de la entrada del blog hoy, ha salido solo, y me he cortado, seguiría haciéndo preguntas retóricas, políticamente incorrectas, de las que te remueven por dentro y te hacen pensar si estoy loco por el mero hecho de formularlas. ¿Pero de verdad nunca te las has formulado sin preguntarte también a ti mismo si estás a un paso de cruzar la línea de la sociopatía o la psicopatía?

No me mientas por favor. Sincérate. La Purga nos ofrece justo ésto, uno de los dilemas morales, éticos y filosóficos más grandes de la humanidad, disfrazado de distopía cercana con toques de terror. Y ahí está su grandeza, nos lanza una pregunta terriblemente incómoda, que además da miedo, y nos ofrece uan serie de películas y episodios de teleserie que suben y bajan en la montaa rusa de la calidad, pero que ya son parte de la cultura popular mundial.

Si tanto nos ha calado es por que la cuestión está ahí, en nuestro ADN. Pregúntate, en serio, ¿has deseado la muerte de alguien alguna vez? Venga, ánimo, haz el ejercicio de sincericidio, mírate al espejo. Y piensas, sí, tal vez, he imaginado que si algo le pasase a mi familia, un violador, un pederasta, tal vez...tal vez lo mataría con mis porpias manos, o al menos desearía que la justicia le impartiese pena de muerte.

Vaya, vaya... ¿Dónde está la raya que nos hace ser mejores entonces? ¿El pensamiento y el acto tienen el mismo peso? Pero cuidado... ¿Vales para amtar? ¿Si te puesiesen a ese inhumano delincuente que tanto sufrimiento te ha hecho pasar gratuitamente, maniatado, delante tuyo, indefenso, apretarías el gatillo o bajarías el hacha?

Una vez pasada esa línea, una vez convertido en verdugo, ¿Repetirías? ¿Mantendrías el listón de la justicia en los mismos estándares de la sociedad o los bajarías a tu listón de necesidades? Tal vez, con el paso del tiempo, un simple vecino que no saluda, uno que tiene un perro que ladra por la noche y te quita el sueño, uno que te hace la doble fila de aparcamiento cada dos días en la calle... Tal vez ellos tampoco emrezcan tener espacio en tu ecuación de lo que es bueno y de lo que es malo. Tal vez, entonces, sí sirvas para purgar. Ejerce tu derecho de ciudadano. Haz mejor tu nación eliminando de la ecuación a toda esa basura humana egoísta, maleducada, que no empatiza con nadie.

Acaba con tu compañero de curro el risitas, que es tan pelota que currando menos que tú ascendió antes, que es del equipo de fútbol rival al tuyo, y que encima vota al partido opuesto al turo cada cuatro años. Qué asco de típo, su sonrisa, su tono de voz, la forma en la que se mueve cuando habla, todo te da asco, no entra en tu ecuación. Elimínalo en La Purga. Pero cuidado, no pienses en que tiene esposa, en que tiene hijos pequeños, en que tiene madre, hermanos, y que curiosamente todos ellos son hinchas de tu mismo equipo, votan a tu mismo partido, están en paro y sólo se mantienen gracias al salario de "Jaimito el pelota", por que si piensas en eso, dejas de pensar en ti, ¿y qué es purgar si no crear un mejor país para tí, a tu medida, sin lo que a ti te sobra?

El egocentrismo convertido en herramienta de control demográfico, medida violenta, salvaje, infrahumana y animal que nos devuelve al estado más primmitivo que se puede concevir de sociedad.

La vuelta a las justas medievales, a los duelos neo románticos en el cementerio con pistola, al circo romano, a la esencia de que la vida humana no vale nada.

Sin embargo, todos aquellos que sean capaces de hacer un simple y llano ejercicio de auto examen, de auto crítica, deberían darse cuenta de que no están por encima de ningún otro ser humano, de que no tienen el punto de vista adecuado para juzgar a nadie según ningún catálogo de leyes, jurídicas ni religiosas ni siquiera sociales, que condenen a la muerte, sin segundas oportunidades a otro ser humano, idéntico orgánicamente y en esencia a nosotros mismos.

Un pequeño esfuerzo de reflexión, con la mínima garantía cultural exigida en una sociedad avanzada que decide poner en práctica una Purga, debería servirnos para darnos cuenta de la trampa, de que sólo purgan los pobres, de que somos víctimas de un neo feudalísmo brutal en el que el pobre, denominado injustamente como clase media, se elimina mutuamente ante los aplausos de la burguesía, la casta, la élite, y todos aquellos para los que las cifras del paro, el hambre, la precariedad, no significan nada. El reajuste económico que supone la purga ante la eliminación de individuos que perciban nóminas, ocupen puestos de trabajo que quedarán vacantes, etc, no es si no un parche de los arquitectos sociales para reequilibrar la telaraña un año más, gracias a la ignorancia, el odio y la violencia innata del ser humano no cualificado que no encuentra otro método para resolver sus inmundas y cotidianas necesidades, sus frustraciones de parbulario, y sus añoranzas cargadas de envidia.

La anulación completa de la meritocracia gracias a un darwinista sistema de superviviencia prehistórico, arraigado como una sanguijuela a nuestro genoma humano.

Ya no hace falta una guerra, ni un enemigo, el propio proletariado se reestablece así mismo, como células fogcitadoras. Los de arriba nos han dado permiso, nos han faqcilitado una excusa, para no volver a prosperar jamás, para que confundamos prosperar y meritocracia, con la eliminación de la competencia, reculando al estado animal del hominido, olvidando lo que nos hace humanos.


Mientras, en el poder, nada cambia. Hemos aceptado nuestro rol de peones en el tablero de ajedrez si participamos en la purga. Purgar es obedecer. Purgar, es perder. ¿Podrá el raciocinio anteponerse al instinto más primitivo del ser vivo?

Los animales se matan entre sí en época de celo, es selección natural, ahora el humano mata al humano, una vez al año, para equilibrar un sistema, que no es natural, que ha sido ideado por otros humanos, que a salvo de los predadores que moran el escalón más bajo de la pirámide, ejecutan para la siembra de sus intereses geo.económicos de poder y subyugación.


Anteriormente a la purga, el rico, tenía hijos ricos, que estudiaban en colegios muy caros apra ricos, donde conseguían titulaciones que les darían puestos de fácil acceso para ricos.

Los pobres, tenían hijos pobres, que estudiarían en colegios de pobres, profesiones de pobres, porque las de ricos esperaban la llegada de sus jóvenes cachorros educados en centros caros, y de los pobres, sólo el más mínnimo porcentaje, entraría, por meritocracia, en la órbita de los ricos, porque los ricos, incompetentes prepago, necesitan verdaderos talentos, para seguir ostentando sus puestos.


Con La Purga, los pobres, ya no sobran, ya no generan excedente, ya están controlados y ellos mismos se encargan de hacer el trabajo sucio, y volverán a votar a quienes apoyan la iniciativa, porque una vez purgan, ya no pueden parar de hacerlo, hasta ser purgados.





LA PURGA, UNA PELICULA DE CASAS


En 2013, James DeMonaco (acumula todo el protagonismo en la saga de hoy pero podemos atribuirle algún otro trabajo como El negociador), planteaba éste futuro distópico muy cercano, sin implantes cibernéticos, ni tecnología futurísta, ni avances biogenéticos. No. Simplemente, daba un pasito de puntillas hacia el futuro en el ámbito social, y nos proponía la posibilidad de que una noche al año, como si de Halloween se tratase, en los EEUU, el delito, sea cual fuese, estuviese despenalizado.

Esto, según los nuevos Padres Fundadores (una hipérbole republicana del espírito norteamericano), mejoraba al individuo, que podía somatizar todas sus frustraciones y toda la rabia y violencia acumulada en su vida rutinaria en una sola noche, rebajando así los niveles de criminalidad el resto del año, y consiguiendo un equilibrio social "natural" ejerciendo el derecho democrático de purgar.


La película se presentaba como loq ue yo llamo vulgarmente y andando por casa, una peli de casas, valga la redundancia. Es decir, y resumiendo proque veo que ésta entrada de blog puede convertirse en un ciber Quijote si no sintetizo, una mezcla de Solo en casa, Funny Games y una pizquita de Juegos de guerra. Así al definí en su día sentado en la butaca del cine, y desde entonces, mi esposa y yo hemos convertido en tradici´´on ir a todos los estrenos de la saga, como antaño hiciésemos con la saga Saw, desde la primera.

Así que La Purga se convirtió en nuestro nuevo fetiche conyugal.



Aquella película, que no ahondaba demasiado en el distópico dilema que proponía, generaba un ambiente poco usual de thriller, terror y esa miguita de ciencia ficción que practicamente ni se notaba hasta que se decidió expandir el uiverso de La Purga.

Insisto en que yo desde entonces lo llamo, el género de casas, en las que puedo añadir películas anteriores y muchas más posteriores, como La tercera casa a la izquierda, No respires y un porrón que hay en las plataformas de stream que he visto todas y que son un grandioso truño repetitivo que no aportan anda a un género que sigue muy vivo para lo reducido de sus puntos fuertes, ya que centrar toda una película en la misma casa es una idea que podría terminar mal, muy mal, si no se ejecuta con tiento.


Podría hacer un pequeño listado como Extraños, El coleccionista, Puertas abiertas, cuidado con El Resplandor ahora que caigo que ya presentaba una persecución slasher doméstica en un edificio cerrado, y en fin, que de verdad si tratamos de hacer una lista no paramos.

La cuestión es que la película nos ponía en una trama sencilla de entender, muy sencilla. Una noche al año, todo vale, no hay ley, puedes parapetarte en tu casa, o salir de caza, tú decides.

En aquél caso, la familia protagonista interpretada por Ethan hawke (Gattaca, Training Day o Valerian y la ciudad de los mil planetas) haciendo de padre de familia, Lena headey (Dredd) como la mamá, Max Burkholder (¿Anatomía de Grey?) de hijo friki y poco sociable, un poco hikikimori, y por último Adelaide Kane (Los Power Rangers y la serie Teenwolf) de hija adolescente en esa complicada edad del pavo; Se disponen a pasar una tranquila noche más de la purga, sin participar, aislados en su casa clase alta, en un barrio residencial, dotada de su habitación del pánico y toda la domótica defensiva necesaria para que a nadie se le ocurra entrar en casa a purgar, con ni sin motivo.


Sin embargo, si con bajar una persiana metálica blindada en cada puerta y ventana todo hubiese bastado para que sonase el despertador y La Purga terminase sin incidenctes, no hubiese habido película, y es que en mitad de la noche, un hombre negro que está siendo perseguido por un grupo de purguistas, pide auxilio en el porche de su casa. Interpretado por Edwin Hodge , su personaje quiebra la uidad familiar y divide sus opiniones generando el dilema filosófico que propone La Purga. ¿merece morir por lo que sea? Tal vez sólo le persigan por ser un sin techo, o tal vez sólo por ser negro, curiosamente encarna dos de los estigmas más criticables de la sociedad norteamericana, el racismo y las diferencias sociales que van muy unidas también a la condición étnica de cada ciudadano del país de las grandes oportunidades.

Pensad por un momento, ¿Habéis presenciado alguna vez un abuso humano? ¿Abusones pegando a un débil, un hombre pegando a una mujer? ¿Habéis hecho algo? ¿haríais algo? Yo, personalmente, no me he atrevido nunca a interferir directamente en solitario ante algunas dantescas escenas similares, pero sí he llamado a la policía, que es lo menos que puedo hacer. También soy de los que da comida a la gente que la pide en la calle, y admitir ésto no me hace sentirme mejor, porque sería muy fariseo por mi parte. Sencillamente, sí creo que pequeños gestos que podemos practicar todos nosotros en momentos adecuados, mejorarían la sociedad en general si se hiciésen al unísono. Pero claro, eso es la teoría, la práctica siempre es diferente, incluye miedo, duda, ¿Hubiéseis hecho algo por esa pobre persona perseguida por poco menos que una pandilla de drugos pidiéndo auxilio en la puerta de vuestra casa? El ejemplo de los drugos no es circustancial, si no muy buscasdo sospecho yo en ésta película, ya que los purgadores son una pandilla de niños pijos ataviados con trajes de evaluación caros y máscaras sonrientes. Su líder, tiene un gran aprecido con nuestro querido Alex DeLarge de La NaranjaMecánica y encarna toda esa ultraviolencia que Burgess nos transmitió en su obra. De hecho, ¿recordáis la escena en la que piden auxilio en el timbre de una casa parqa después sembrar el caos en su interior? Sí, parece que la escena estuviese extrapolada, nos reaviva el recuerdo de aquella otra obra y nso hace pensar "no abras, joder, no abras, te están mintiendo, van a matarte y van a violar a tu mujer y tu hija".


Os diría lo que hace la familia protagonista, pero estaría haciendo el prohibido spoiler de éste blog, así que seguiremos hablando un poco de la película, avanzada esta sinópsis.

Aunque, qué demonios, ya os he comparado la película con Funny Games, y sin ser menos exquisito y más zaamero, con Solo en casa, ya os podéis imaginar qué va a pasar.

A resumidas cuentas, para mi, es la película que reinventa un género por completo, el de "las pelis de casas", Y a raíz de La Purga le sucederán docenas de películas y telefilms en las que toda la angustia, el miedo, pánico y mal gusto, poniendo en primera plana la asquerosidad y crueldad del ser humano (que siempre da mucho más miedo que cuando las torturas las inflige un mutante, un demonio o un ser de pesadilla imposible), y cómo el hombre, una vez más, puede ser un lobo para el hombre, capaz de lo mejor y de lo peor.

Nos hará cuestionar la salud mental de nosotros mismos, y de los que nos rodean, difuminando el tope de hasta donde podemos llegar.


LA PURGA SE EXPANDE, ANARQUIA Y LA NOCHE DE ELECCIONES


En 2014, se esntrenó la inevitable secuela, porque la idea de La Purga, quedaba corta en una peli de "casas" y merecía ser expandida. Anarchy: La noche de las bestias, fue el título. DeMonaco volvía a estar al mando de la nave, y en ésta ocasión contaríamos con Frank Grillo ( Los reyes del mambo, Minority Report, Capitán América: Soldado de Invierno), Carmen Ejogo (Los Vengadores, Alien Covenant), Zach Gilford, Kiele Sanchez, Zoe Soul y de nuevo Edwin Hodge en un papel "boomerang".



En ésta ocasión, salimos de la casa y nos vemos en las calles de una gran ciudad norteamericana un año más de purga. Los personajes, miembros del proletariado, serán víctimas del propio proletariado, asqueado, odioso, sin ideología, con la cabeza vacía y un único sentimiento de vengar sus freustaciones mediante la violencia lícita como motor de la purga. Pobre mata a pobre.

Mientras, la élite, hace escena también en las calles.



Esta entrega rebosa acción, persecución, una especie de "road movies" de persecución, sin pausa, en la que nuestro grupo de no purgadores huyen de los purgadores y se ven envueltos de rebote en una extraña trama de la que si tiran de la manta podrían desenmascarar públicamente las trampas gubernamentales de la purga.


La película, si vuelvo a usar la cocktelera, es un hibrido de The warriors y su primera entrega La Purga. Ya que el grupo protagonista va recorriendo las calles de la gran urbe, manteniéndose alejados de purgadores con al intención de llegar de un punto de la ciudad a otro (como de South Bronx a Conney) durante la noche.

El vestuario, la estética, creará una nueva iconoclastia pop desde el momento de su estreno, que simbólicamente, pese a su éxito y la imitación de las mismas, critica el aborregamiento norteamericano.

La crítica social, con el punto de mira en la desigualdad social, la lucha de clases y la corrupción gubernamental siguen siendo el caballo de Troya de uan película mucho más entretenida que la anterior, yq eu abrió la veda de lo que la franquicia iba a suponer de ahí en adelante, con sus aciertos, y sus fracasos, ya que cuando acumulamos tantos títulos sobre la misma cabecera, no todo tiende a salir bien, aumentamos el márgen de error.



En 2016 se estrenó Election: La noche de las bestias, una película totalmente continuísta respecto a Anarchy, que no trajo nada nuevo pero quedó igualmente bien ejecutada, con más purgadores, más looks y outfits neo punk, más pandillas callejeras purgando, y más de lo mismo a grandes rasgos. ¿Bien? Sí, sin duda, digna secuela de la reinterpretación urbana de la saga al aire libre, más persecuciones, más corrupción, más crítica al sistema. Repite Grillo y se estrenan Elizabeth Mitchell (Lost) y Mykelti Williamson . La película recaudó 18 millones de dolares más que la anterior, y todos contentos.


                                                   




CUESTA ABAJO Y SIN FRENOS, LA PRIMERA PURGA Y LAS SERIES EN PRIME


En 2018, en cuanto DeMonaco suelta el volante, aparece Gerard McMurray para asumir el asiento de capitán, y bueno, no se muy bien el curriculum de éste señor, aunque el de DeMonaco tampoco estaba muy hinchado antes de La Purga, pero es que aquí comienza el declive de la saga sin lugar a dudas. En 2017 debutó a lo grande con Burning Sands, una pelicula de novatadas en una facultad universitaria afroamericana, y bueno, ni que fuese Jordan Peele, pero se involucra al 100% con su grupo racial desde entonces en su obra, y ojo, pega ninguna, a mi me fliparon als declaraciones de Peele a cerca de ¿por qué no contrataba blancos en sus pelis? (por que no le sale del rabo y punto), pero es que en La primera purga, McMurray hace una peli de negros de manual. Y a ver los mal intencionados y los ofendidos, a mi no me pilláis, una peli de negros porque es como una versión distópica de New jack City abusando de todos los tópicos de los proyectos norteamericanos racializados, pero sin Wesly Snipes, y eso se nota joder, se nota mucho.

Una pelicula de hampones de bloque reorientada a La Purga, que a mi mujer le encantó, pero a mi me supuso el fin de la credibilidad de la saga, porque ya había visto demasiadas pelis de gansters de barrio, ya había visto Clockers, Menace 2 society, Training Day, ya había visto Gang Tapes, y disfrazar tan malamente de distopía la realidad marginal de los barrios razializados de EEUU, pues era innecesario a mi aprecer. Que no moelsta, que no estorba, pero me parece abusar del cliché por muy buena intención crítica que tuviese el director. Es que puestos a camuflar de ciencia ficción los problemas de los barrios segregados de EEUU y el racismo, prefiero Bright, qué cojones.





En esta ocasión,  Ylan Noel, Lex Scott Davis, Joivan Wade, Mugga, Kristen Solis,  Marisa Tomei, Patch Darragh y Rotimi Paul se encargan de la interpretación, en una noche de purga que se supone nos lleva atrás en el pasado hasta la primera purga celebrada en los EEUU, que sin embargo, y en un giro inesperado y sin sentido, innova en el aspecto de que los purgadores pueden equiparse con unas lentillas que son cámaras de TV que "stremean" su purga en abierto y riguroso directo.

Los protagonistas, un camello y una activista de los derechos afroamericanos, harán de neo Romeo y Julieta en la nuche más dura de sus vidas. Un pastiche absoluto como podéis observar, y no tiene nada que ver con que sea una peli centrada en el objetivo afroamericano, cenutrios, si no que es una versión mánida y repetitiva de todas las pelis de ghetto que he visto durante toda mi vida. Aún así recaudo más que la anterior entrega, con lo que, todos contentos una vez más.



No contentos con ésta película, La Purga se convirtió en teleserie, nada más y nada menos que con 2 temporadas en la plataforma Primer de Amazon.

La primera temporada nos enseña una noche más de Purgan en capítulos, con diferentes líneas de protagonismo, totalmente disparatadas, mal interpretadas, exageradas y fuera de lugar, con una producción y un acabado de serie B y bajisimo presupuesto, que no haciendo honor al espíritu eprendedor de la primera película de todas y su bajo presupuesto, se convierte bajo mi humilde opinión en una caricatura de la saga, una bazofia sin sentido, absurda, que no trascendería como serie nada más que la mierda que te emiten en TDT de madrugada para conciliar el sueo y que te cautiva por lo raro que es encontrarte semejante mierda bziarra en la parrilla.

Se centra en una especie de serie Z, que tontorrea con el gore, vestuario rancio de todo a 100, y todo mal, mal, mal.Gabriel Chavarria, jessica Garza, Collin Woodel, Hannah Anderson, Amanda Warren, lili Simmons y otras actrices y actores son los culpables, en parte, de semejante estropicio del título, que más que aprovechar la ocasión de colarse en millones de hogares y acercar la idea de La Purga al gran público, queda en una anécdota para el olvido.





Y en 2019, la gigante de la teletienda Amazon, consigue redimirse con una segunda temporada, que gracias a Dios nada tiene que ver con al primera. Abarcaremos en esta temporada, los 365 días que van de una purga a otra, con diferentes protagonistas entrecruzados, con diferentes tramas, en las que veremos las consecuencias de la purga anterior, y sus intenciones y preparativos para la próxima.

Alejándose de lo meramente pop, y la estética terrorífica de slasher de lso purguistas, tenemos una serie de tramas mucho más trabajadas, que enganchan, que nos hacen querer ver el siguiente capítulo, y que nos proponen algunos dilemas morales que la anterior temporada no.



Generaremos simpatías y antipatías respecto a los personajes, y estremos deseando que llegue la próxima purga.

Reconducida la idea de ésta segunda temporada, esperamos que la próxima película anunciada para éste 2020 (aunque ya sabemos que el cine este año no está para estrenar nada) logre sorprendernos, traernos algo nuevo, cosa pro otro lado dificil cuando ya han estirado tanto el chicle de la noche de la ultraviolencia, la diferencia de clases, los prejuicios sociales, y la maldad humana.


¿Queda realmente algo que La purga pueda enseñarnos que no haya hecho ya? ¿O sobra seguir intentándolo?



Yo, os recomiendo las 3 primeras y la segunda temporada de la serie.

Si llaman al timbre de vuestra casa, cuidado, mirad el calendario, no sea 21 de Marzo.









lunes, 2 de noviembre de 2020

EL REINO DE LA NOCHE, DE WILLIAM H. HODGSON

HALLOWEEN CIBERNETICO, PESADILLAS DE TUNGSTENO


Dije que volvería por Halloween, y así ha de ser, sin excusas, sin lamentaciones ni buuuh buhh de por qué he estado hibernando 3 meses en una cápsula especial, regreso engrasado y defragmentado, con un parche de actualización, nuevas baterías nucleares, y un antivirus de pago mensual en criptomoneda que me proteja del malware comercial y la procrastinación.

Tungsteno dreams entre en su tercer año y el wolframio debe fluir, es una orden.


Los críos del vecindario vienen a pedirme chucherias y yo les entrego pequeñas piezas de mineral, alguno perdió un diente al llevárselo a la boca, pero jamás olvidarán el sabor a galaxia lejana, ni el terror del futuro cercano carente de esperanza social. Sonríen mellados cuando entienden que ya saben a qué sabe el futuro.


Como si de una premonición se tratase, durante éstos extraños días que nos envuelven desde una primavera perdida que se ha eternizado como por culpa del calentamiento global, realicé un pequeño experimento de ocio social en mi amado Logroño, con los más pequeños de la familia, empleando la tecnología. Y nos animamos a llevar a cabo una yimcana disfrazada de escape room urbano, que indistintamente del nombre que le pongamos, fue una magnífica actividad familiar. Pero entonces, una de las pistas del juego, nos llevó a una pequeña calle de Logroño, del casco viejo, en frente del frontón de una iglesia bien conocida por todos sus foráneos, con una información que yo desconocía, una información tan real y técnica que no se como la había pasado pro alto en el pequeó universo de cuerdas que es la vida de cada uno de nosotros, enclenques sacos de hueso y carne con un software de obsolescencia programada por el gran programados, llámalo Dios, llámalo alien, llámalo I.A. Maestra; Un dato que había tenido delante de mis circuitos tantos años y que mi estupidez esnobista me había impedido constatar, que me pareció una señal, un error en la Matríz, un anuncio de Ubik. Yo, que hace 3 años decidí nombrar a éste mínimo y raquítico espacio del ciberverso que a nadie le iportaría un comino, Sueños de Tungsteno, y resulta que allí, en varias placas de una vieja casa, en una vieja pared, sin que nadie le hiciese caso, colgaban varias placas conmemorativas a los hermanos Delhuyar, Fausto y Juan José, descubridores del mal llamado Wolframio, que en realidad debe ser reconocido como Tungsteno. Que en 1783 descubrieron el elemento de la tabla periódica del que están hechos nuestros sueños.

Y entonces leí el código fuente, y las cuerdas que me unen al universo se tensaron en miles de millones de átomos chocando y produciendo energía, y supe que era el momento de regresar.


Y qué mejor mes que Octubre, mes de Halloween, del Shamaín, que tanto me gustó redactar el año pasado. El tercer año de Tungsteno Dreams debía empezar ya con varias entradas que unan el terror y el futuro.

Así que he enchufado mi Spectrum ZX Sinclair para contactar con lso espectros del ciber espacioe invocarlos a través del sonido de carga de la cassette, donde puedo oir sus lamentos, sus quejas, y sus remordimientos amenazantes. Tecleo Death "" y doy el salto.




Y precisamente es un salto lo que damos hoy en la pesadilla de Tungsteno, porque nos vamos a finales del siglo diecinueve y principios del siglo veinte, y contactamos con el atormentado fantasma de William Hope Hodgson, que gime de dolor en mi pantalla, en enormes sprites que arrastran flash en 5 colores, con un uniforme de guerra, en una trinchera.


Es un hombre fuerte que ha trabajado su cuerpo y se ha esmerado en esculpir su musculatura, atractivo, joven e intelectual. Sin duda una gran pérdida .

Me cuenta que nació en Essex, hijo de un reverendo anglicano, y que durante su infancia vió nacer a 9 hermanos más, y también vio morir a 3, de un total de 12 que formaron la familia.

No tuvo un hogar fijo, ya que su padre viajaba de parroquia en parroquia por la geografía británica, propagando la palabra salvadora del señor.

Me cuenta, con lentitud y la voz de 8 bits, que dejó los estudios para enrolarse a pequeñas embarcaciones marineras, y que el amor y el terror que la mar le infundaron desde su adolescencia quedaron para siempre grabados en su interior más profundo de su cerebro reptiliano.

Tras el fallecimiento temprano de su papá por cáncer, la familia quedó a dispensas de la caridad en una miserable situación de necesidad.

William huyó desesperadamente de aquello, a la mar, pasando de la sartén al cazo, ya que aquella vida no era mejor que la que su familia pudiera darle en tierra firme. A bordo de diferentes navíos sufrió el maltrato de marineros veteranos, se encargó de las peores tareas, pero nunca quebró su espiritu, y en sus ratos libres ejercitó su culto al cuerpo mediante el ejercicio físico, y una afición emprendedora y artística como la fotografía, que centró en inmortalizar la crueldad del mar, las tormentas, el oleaje, tifones, marineros enfermos y gusanos en el pescado muerto, auténticas estampas de pesadilla marina, naturalismo brutal, bodegones de muerte y miedo que a veces, como si el precursor de la novela gráfica fuese, acompañaba con poesía o breves relatos que deisen vida a la captura.

Y nada de aquello consiguió doblegar su alma cristiana y paciente de santurrón, dando siempre un ejemplar modelo de comportamiento, de caballero y héroe que tal vez absorbiese de los sermones de su difunto padre, obteniendo la medalla al heroísmo de la Royal Humane Society tras el arriesgado rescate de un marinero caído por la borda en aguas infestadas de tiburones de Nueva Zelanda.


Continúo su extraordinaria vida dedicándose al ejercicio físico, terminando por ser un reconocido y polémico culturista cuyos ejercicios y tablas físicas escandalizaron a la opinión pública en más de una ocasión y le enfrentaron incluso a una estrella del espectáculo del momento como Houdini.


Y en un absoluto empeño de engarzar el lema del mens sana in corpore sano decidió dedicarse a colaborar en la revista Grand Magazine con pequeños relatos de ficción inspirados por Conan Doyle y Edgard Allan poe.

La diosa de la muerte o El mar de Sargasso fueron algunas de sus primeras novelas que marcaron ya la identidad de un autor que crearía ficciones de terror inspiradas en leyendas paganas de países exóticos y terrores marinos. Un momento, mis bots spider de búsqueda y captura han ejecutado el algoritmo de búsqueda y un pop up holográfico frente a mi ojo izquierdo me está descargando en 9G toda la info disponible de un tal H.P. Lovecraft en el disco líquido. Tal es la importancia de William H.H. Que sin ninguna duda, el de Providence le debe gran parte de su inspiración y su admiración es manifesta.

Y continúo escribiendo, dejando sus títulos más recordados como la casa en el borde, un relato lisérgico que acercaba al lector decinónico a la locura y simulaba una experiencia desorientadora. O 1965, una sátira CI-FI de los horrores de la guerra y sus intereses.

Fuera de la tormenta regresó al terror marino, y los piratas fantasmas siguió por aquellos derroteros marineros.

Creó una serie de relatos cortos al más puro estilo best seller, protagonizados por un detective ocultista llamado Thomas Carnacki.

Y en 1912 publicó la obra que hoy nos va a robar el sueño, El reino de la noche.

Convertido ya en un prolífico escritor, se casó, se mudo a Francia, y comió perdices.




Estalla la primera Guerra Mundial, es llamado a filas en artillería, y todo su sueño terminaría en la cuarta batalla de Ypres, víctima de la munición enemiga.


Pulso el stop del reproductor de mi Spectrum, el ruido de carga cesa, gracias William, descansa en paz, debes saber que tu obra se ha convertido en una pionera del horror cósmico que después popularizó Lovecraft, que tus textos te han otorgado la inmortalidad, que Alfred hitchcock rescató a tu detective carnacki, y que algunos te recordarán como "El padre del tentáculo". Adiós.


TERROR DECIMONÓNICO FUTURISTA


Tras la sesión de ciber espiritísmo confío en que el eco binario de William descanse con calma y sosiego en los nodos libres de spam adecuados.

Estamos ante el pionero del horror cósmico, de un escritor prolífico de todo tipp de aventuras que van desde el western hasta la ciencia ficción, un imaginador nato que acumula en su mochila miles de puntos de experiencia, que son bajo mi estúpido punto de vista, la gasolina del alma el día que todo se termina. Cuando morimos y nuestra carne es pasto de los cuervos, el alma necesita experiencias acumuladas, vivencias, emociones, para emprender su viaje al siguiente reto. Y para eso, no podemos pasar por la vida como un objeto, la vida nos la dan para vivirla. No hace falta que seamos celebridades, ni alcanzar el éxito, porque el fracaso, el dolor, el sufrimiento, el remordimiento, también otorgan experiencia. El hambre, el odio, la tristeza, la pena, todas son gasolina para el alma.

Hay que crear, hay que destruir, hay que pensar, plantearse las cosas, discutir, rebatir, dudar, equivocarse y acertar, dañar y sufrir...

William llevaba el depósito lleno como podemos comprobar tras su invocación, seguro que ha trascendido.


Recuerdo el día que entré a la category killer literaria de aquella brutal mole comercial de periferia, hambriento de un nuevo relato que leer, y vi aquella portada.

Oh cielos, otra vez, ¿cuántas veces me he dejado engañar por la portada? Ni que las hiciese Azpiri (guiño, guiño). Pero aquél tocho tenía una especie de Chtuhlu dibujado, pero el nombre de H.P. No salía en ninguna parte. Lo sostuve, leí la sinópsis de turno ideada por un experto en teletienda, y me lo llevé a caja, donde el dependiente me dijo "Acaba de llegar y le tengo muchas ganas".




El reino de la noche, un libro atípico, con sus luces y sus sombras, a fin de cuentas, un libro de otro siglo.

Comenzaré reconociendo mis limitaciones con Edgard Allan Poe, habiendo leído un par de antologías suyas, mentiría si me declarase fan, y vuelvo a lo mismo, naftalina en el armario, el olor de la casa de la abuela, literatura de otra época que no carente de talento, a mi, no me completa.

La brecha estilística se me hace muy grande, es exactamente lo mismo que el cine en blanco y negro, los ritmos, los planos, la dinámica me impide acomodarme ante el relato. Sí, justo es eso, llego totalmente convencido de disfrutarlo, pero estoy incómodo, en posturas que hace que se me duerman músculos del cerebro que no conocía, a una velocidad de frames en la que un caracol me parece tiempo bala como si fuese Neo, y entonces una mosca, el ruido del aire en mis cañerías o el timbre del vecino me sacan de la ficción.

Y eso me pasó con la mayoría de relatos de Poe e incluso con varios de H.P. Pero trato de quedarme con lo positivo, con el germen de su relato, con la intencionalidad, porque estoy predispuesto a disfrutarlo por alguna de sus esquinas, y a final, el conjunto, como es el caso de H.P. El universo que crea al rededor de dos chuminadas bien planteadas, pesa más en la balanza que sus cadencias aburridas y la petulancia decimonónica, que por aquél entonces, sería la hostia y la moda, pero que en el siglo veintiuno, yo, no lo veo.

Hay algo por lo que nos gusta, eso está claro, no lo estoy desacreditando ni destruyendo, pero está descontextualizado a nuestra actual forma de consumir, y considero que eso es una realidad, y que por tanto, son obras que requieren de un esfuerzo pese a su grandeza, como lo requieren Rinconete y Cortadillo o la obra de Bequer.


No obstante, llegué a casa y comencé a leer aquella engañifa marquetiniana lovecraftiana que después resultó ser la piedra angular de todo lo posterior.


Según los que saben (que no seré yo), la obra se etiqueta bajo el subgénero "tierra moribunda" por algunas características que comentaré en un momentito. Pero a mi, se me hizo más bien una aventura ci-fi de a duro muy larga, con semillas de horror cósmico, un puntito Burroughs, porque como decía antes y no creo equivocarme, la "moda" o la tendencia, los "topics" de la ci-fi de aquél entonces, incluían tierras extrañas y criaturas más extrañas todavía, encuadradas en un marco aventurero.


Comencemos, siglo XVII, la inglaterra con más flema de todas, nuestro joven protagonista burgués se enamora locamente de la doncella más emperifollada de la barriada, lady Mirdath, y comienzan las primeras páginas de la novela en un tono inocentón y goloso de novela romántica, narrándo las prácticas de cortejo más políticamente correctas y peripecias dignas de sainete para conseguir el corazón de la mujer amada que continuamente se hace de rogar.

¿Qué diantres estaba yo leyendo? Mi esperanza se evaporaba mientras leía auténticas pamplinas pegajosas y empalagosas de otra época, con un estilo pseudo poético que los expertos atribuyen, inspirado por John Milton para la ocasión.

El prota, llega a disfrazarse de jovencita, con sus enaguas y su vestido, para poder espiar más de cerca a su amada platónica e inalcanzable. Yo no tenía muy claro a esas alturas por qué la portada traía un primigenio de Hacendado dibujado.


El caso es que a unas cuantas páginas, y sin hacer spoiler, ocurre "el suceso" (no me apetece contároslo porque estaría mal por mi parte, aquí os dejo el cebo) y nuestro protagonista, que estaba sumido en la desesperación y el desamor más profundos, sufre un "salto", "viaje astral", "viaje dimensional", llamadlo X (muy apropiado el recurso, ya que la versión corta de la novela fue titulada El sueño de X), pero el caso es que se planta en una reencarnación consciente de él mismo pero en un futuro muy, muy lejano.


Un futuro en el que la humanidad que ha sobrevivido al ocaso del sol (suceso que se dice tomó de las acertadas teorías científicas de Lord kelvin), viven en una macro ciudad piramidal en medio de un erial donde la noche es permanente a raíz de la muerte del astro que irradiaba calor y vida a la Tierra en tiempos mejores.

La ciudad, se nutre de una serie de energías "telúricas", lo que provee de energía para la electricidad, el calor y toda necesidad a sus habitantes, y aquí tenemos el primer punto interesante dentro de ésta fantasía desmesurda de ci-fi.

Hodgson se adelantó a su tiempo mediante la ficción, adelantando las posibilidades de energías sostenibles y alternativas.

Esta mega urbe piramidal con una base de 5 millones y pico de millas, que tenía 1320 plantas, y cada planta era una ciudad en sí misma, y cada una se dedicaba a diferentes actividades de substintencia, como la agricultura, la ganadería, la química, la balística, etc...

Es interesante dentro de la descaballeda aventura que iba a vivir el protagonista, el esfuerzo de creación de munbdos de William al detallar la organización de ésta nueva sociedad humana futura en una unica ubicación hipertecnológica y de tan pantagruélicas dimensiones. Algo tan titánico y colosal que podría haber inspirado la mítica R'lye.


Esta magnífica construcción, que también veremos en la obra que disponde de enormes plantas subterráneas a parte de las visibles en el gigantesco poliedro, estaba aislada en medio de un erial oscuro, un yermo, habitado por tribus de sub-humanos y monstruos mutantes, engendros de toda indole, que suponían la mayor amenaza para la supervivencia humana. Pero claro, los humanos de ese tiempo futuro, supieron como crear sus defensas, y gracias a la mística energía que obtenían del interior de la tierra, pudieron establecer un campo de energía defensivo letal para las criaturas hostiles, e incluso unas armas llamadas discos, que son una especie de alabarda metálica, en cuya asta se generaba un disco de ésta energía natural, similar a un plasma o un laser, capaz de cercenar cualquier hueso y cortar en rebanadas cualquier metal.

Aludiendo un leve mensaje ecológico, la invención de éstos discos incluye la característica de que cuando su portador fallece en combate, la energia de su alma, y la del disco, son absorvidas por la tierra de nuevo, pasando a formar parte de el ciclo ecológico natural en el que el hombre toma la energía para su uso pero después la devuelve.


Sin embargo, hay algo peor que las bestias del yermo, algo mucho mas temible, algo que ya convierte el mundo imaginado por Williams en un innovador relato que germinaría en sus futuros lectores, Los observadores, cuatro seres antiquísimos, tan grandes como montañas, de posible origen alienígena, que ubicados cada uno en un punto cardinal, vigilan la gran pirámide, esperando el momento exacto en el que su energía procedente del interior de la Tierra se desvanezca. Esos cuatro monstruos colosales, son sin ninguna duda, la semilla de los dioses primigenios lovecraftianos, y de ahí venía el ser tentacular de la portada.




Nuestro burgués protagonista, teletransportado a éste futuro decadente y peligroso, sufrirá, una vez aclimatado a su nueva vida reencarnada, una llamada de auxilio telepática, y es que la telepatía será una de las principales nuevas características de la humanidad evolucionada en éste lejanísimo futuro sin esperanza. La llamada de auxilio proviene de otra mega ciudad lejana, otra pirámide, más lejana, construida hace eones por una expedición de colonos que partió de su misma mega ciudad. Y esa llamada despierta en su interior las emociones más intensas que hubiese sentido en otra vida, y es que no será otra la llamada de auxilio, que la de su amor, también reencarnado, pidiendo socorro, un a necesitada petición de ayuda de vida o muerte, y aquí comienza la heróica aventura que el libro plantea en realidad más allá de los contados factores de interés ficcionado de la novela, de los que cabe destacar también algunos portentos de la química alimenticia imaginados por Hogdson como las tabletas nutritivas instantáneas, que en realidad, se acercan a los alimentos deshidratados actuales y los complementos energéticos.


Se preparará una expedición de valientes que acompañen al caballeresco príncipe azul por el yermo, y es que de aquí en adelante la novela es una epopeya clásica de romántica aventura que no se salta ni una sola característica del pastiche. Nuestro héroe recorrerá (y me imagino el típico mapa de película en el que vamos trazando una línea que cruza territorios cartografiados con todo detalle) la carretera de los silenciosos, la montaña de la voz, el palacio oscuro y otros lugares de alto abolengo dignos de aventura artúrica, tan, tan del romanticismo post gótico, tan de gran aventura isabelina, tan.. de a duro!.

Y por supuesto se enfrentará a horribles sub humanos simiescos, a artrópodos insectoides de tamaño descomunal, cruzará ríos de lava, cavernas sin fondo, pozos de oscuridad infinita, pantanos de vapores ediondos, y mientras yo leía semejante topicazo, le cogí el gustillo imaginándolo todo como uan de aquellas maravillosas películas de mi infancia en la que el stop motion de Ray Harryhausen me tenía pegado a la pantalla. Y sí, ciertamente éste recurso imaginativo me funcionó, porque desde que lo puse en práctica, empaticé con la época del autor, el momento en el que se escribió, y que algo así, igual que en el cine de aventuras de los 60 y 70 fue necesario, también debió serlo previamente en la literatura de ciencia ficción de principios del siglo pasado para llegar a donde estamos hoy, y me pareció bello, entrañable y puerilmente divertido.


El rescate de la amada indefensa en un mundo cruel lleno de criaturas peludas de varios miembros terminados en protuberancias tentaculares, garras, y cualquier otro apéndice hiriente, tan casposo como achuchable.


Así que amigos del Tungsteno, si buscáis algo lovecraftiano, o buena ciencia ficción "actual" (incluyo desde los 80 que es donde comienza mi nucleo duro cyberpunk), ésta no es vuestra novela, pero si queréis conocer de primera mano la obra que plantó muchas de las semillas de un género tan popular como el horror cósmico, y uno de los acercamientos más precoces de la ciencia ficción y el terror, aunque está mucho más hermanado con John Carter de la Tierra, quien posiblemente, también le deba mucho, o no, ¿quién lo sabe? debéis darle una oportunidad.

 Yo no se nada, solo se que estoy terminándome una Aventinus de 8,5% muy rica que antes de la comida ya me está dejando algo nockeado, que tal vez encontréis fallos de escritura y aprovecharé la coyuntura para echarle la culpa a la cerveza, y que éste mes de Noviembre voy a proseguir con el ejercicio de subir entradas que mezclen la ciencia ficción y el terror en celebración del Halloween más raro de nuestra historia.

Quedaros en casa en medida de lo posible, no salgáis de rave ni esas mierdas, ni participéis en absurdas revueltas populares carentes de ideologia con el vandalismo como único objetivo, coged un buen videojuego, película, cómic o novela de ciencia ficción, y disfrutad seguros.

Corto y cambio, hasta dentro de unos días, palabra.

¡He vuelto!

jueves, 24 de septiembre de 2020

UN AÑO MAS DE TUNGSTENO DREAMS

 A POR LA TERCERA VUELTA AL DISCO DURO

Conexión exitosa.

Inserte su usuario y su clave.

Recuerde distinguir entre mayúsculas y minúsculas.

Asegúrese de que los trodos estén bien conectados vía epidérmica o intramuscular para evitar glitch y lag binario neuronal.

Los consejos de salud son que no salte al ciberespacio profundo si sufre epilepsia, fiebre X, Hyper Viruela, o si se medica con Espaminazina o Espaciolina.

Si una vez desconectado siente que la realidad ha cambiado, oye voces, o las normas de la naturaleza se han invertido, o una IA de nive A2 al A4 contacta con usted, revise que la desconexión se hubiese realizado correctamente mediante un protocolo corticoidal de emergencia, bio comando return””

Que tenga un buen sueño de Tungsteno.

Pixels, pixels, cascadas de pixels, montañas de pixels y sprites lloviendo frente a mi visión perimetral aumentada con filtro clásico de fósforo verde, soy un nostálgico. He vuelto.

Septiembre está siendo extraño, lleno de novedades, de cambios, y no sólo por la plaga de Macro Lepra a nivel mundial y orbital con la que nos bombardean continuamente en nuestras cuentas de instainfo preseteadas en los implantes y genes de conexión, que ya es bastante anómalo, pero ¿qué no lo es en el futuro distópico? ¿Qué podía salir mal en el futuro del ayer?

El capitalismo corporativo, las aboliciones globalistas de derechos humanos ya que cada vez somos menos humanos (y no precisamente por la chatarra oriental que nos implantamos ni la cirugía estética zoomórfica), los reality shows sensoriales y los concursos mortales, las guerras de migración, los neocamponeros aumentados de la Gran Panamérica y el gigante asiático, la pérdida total de capa de ozono, los technocristianos de la colonia Julio Verne en la Luna, todos nos han llevado a ésta situación insostenible que llamamos normalidad, de la que somos cómplices. No culpemos ahora al Bildelberg, a los Iluminati, a la Tribu Milenaria, Wintermute ni a esos grupos ficticios de cuentos de viejas para asustar bebés probeta. Somos cómplices de aceptar el futuro a manos abiertas, y querer siempre más.

Pero sea cómo sea, he vuelto, para celebrar en un texto vanal e insustancial que éste blog ha resistido ya dos años y comienzo el tercero.

Y decía que es raro, porque Tungsteno Dreams nació tras una serie de lecturas vacacionales durante las fiestas de San Mateo, en un hotel de Salou, que ya era tradición visitar con los miembros de la familia en éstas fechas, que visité el año pasado como os conté en la entrada de entonces, y sin embargo éste año no ha podido ser, éste año he disfrutado de la misma semana de vacaciones, en casa, con la familia, sin hotel, sin boufete libre con plancha, wok ni playa ni piscina. Este año, he escrito menos entradas y podría usar la excusa barata de que me han ascendido en la megacorporación, de que el cambio me está constando, de que el nuevo puesto y las normas de alerta sanitaria me han afectado, que dramáticas y funestas situaciones en el seno familiar también, y que me he visto separado de la persona que más quiero y más me quiere de forma temporal por esto y todo lo demás… Y aunque todo fuese verdad, mentiría si quisiese usarlo como motivo al respecto de mi reducción de actividad en Tungsteno Dreams.

No he podido mantenerme a una entrada por semana, porque mis horarios laborales han cambiado, porque tengo muchos otros hobbies que me han apetecido más, porque al no emplear el transporte público con la misma frecuencia de antes he leído menos (hasta el punto de comprar un libro en Enero y leerlo en Julio), he jugado muchísimos menos videojuegos, y lo único que he mantenido en cuotas personales que pueda comparar al año pasado es el visionado de cine.

También es cierto que comencé bloggeando entradas de 3 páginas, y últimamente, me he metido en berenjenales de 9 páginas Word, porque me gusta poner toda la carne en el asador cuando me pongo, y si no, no me gusta ponerme para dejar un texto a medias que tener que retomar otro día, porque los datos van a demasiados teraflops en mi sistema cerebral modificado, y no soy capaz por sistema operativo de dejar tareas pendientes en segundo plano. Y porque sufro erecciones sensoriales cuando encuentro la veta correcta de la que sacar el tungsteno en una buena obra, y cuando fluyen las palabras, me vuelvo loco de gozo.

Y me pregunto ¿Debo seguir con el blog? ¿Debo seguir programando sueños de Tungsteno? ¿Aunque cada vez me lea menos gente (tal vez motivado por mi falta de frecuencia programada y mi pérdida de rigor y autodisciplina)? ¿Aunque el podcast, el videoblog y otros formatos desplacen la pesada, tediosa y tormentosa tarea de leer (nada comparable egoístamente con la de escribir)? La misma mierda de siempre, spam.

Entiendo que no soy ningún gurú, ni siquiera un intelectual, ni un apasionado, sino un ciborg mediocre compilado con piezas de segunda mano, pero mi sistema operativo es abierto y me reprogramo constantemente. Hay droides infinitamente más eficaces haciendo lo mismo que yo cada vez que se conectan a la matriz, es una realidad cuántica.

Puede que unas entradas tengan más visitas, que últimamente otras que no, pero es que tal vez hable de obras de las que no todo el mundo habla, aunque sean menos interesantes y posicionen menos y peor.

Me he relajado en mis rutinas de autopromoción en redes sociales, pero qué demonios, ¿es necesario daros la turra?

¿A qué aspiro? No se cual es el punto evolutivo que quiero alcanzar. Hablo como si compitiese, como si quisiese vivir de ésto, o alguna gilipollez semejante, pero soy consciente y eso me mantiene seguro de que no estoy viviendo un lag fantasma de desconexión. Se que todo aquél que ama algo y se termina involucrando en ello pasa por éstas diatribas, no soy el único, ni estoy sólo, ni es la primera vez que me ocurre tras haber remunerado otras actividades creativas en el pasado. Es inevitable, un bug en nuestro código genético, esos jodidos extraterrestres dejaron flecos en nuestra hélice.

No, no lo voy a dejar, no voy a volver a darle vuelta al torno Perico con el rollo de que yo no le he prometido nada a nadie, ni bla, bla, bla, ya lo hemos oído. Seguiré dándoos el coñazo a los que seguís pasando por aquí de vez en cuando, porque me gusta, y punto, no hay que darle más vueltas.

Solo que, ¿La realidad ha superado ya a la ficción? Yo no se si somos un producto azaroso de la panspermia cósmica, el resultado genético de experimentos de elevada arquitectura biológica de alienígenas, la obra caprichosa de un ser superior, o simplemente software de simulación, pero los humanos, más o menos ciborgs, hacemos éstas cosas inexplicables, en contra de toda lógica procesable, y disfrutamos creando “nada”, procrastinando de maneras lúdicas y pseudoculturales inimaginables que reducen la productividad del individuo en el régimen corporativo establecido, y en vez de seguir produciendo o resultándole útil al partido y el líder, nos evadimos leyendo, escribiendo, componiendo, debatiendo, y perdiendo el tiempo y energías con actividades no homologadas que en ocasiones incluso suponen un anti ético ejercicio de exhibicionismo e individualismo no consentido por el sistema al hacerlas públicas en el ciberespacio y ponerlas a disposición de los surferos, cowboys, buzos y boayeurs despistados, exploradores de los oasis de bits, descubridores de nodos paradisacos a los que jamás conoceremos en persona. Tal vez incluso sólo sean bots neo soviéticos de estudiantes chupadatos del ciber bolcheviquismo ilustrado.

Y el universo seguirá girando, el pasado seguirá siendo modificado para que los dirigentes actuales puedan convencer a las generaciones venideras del éxito de sus planes y la gloria de sus decisiones. Y nada ha cambiado, y el futuro no llega, y la ficción cada vez es más real.

Este nuevo tercer año de sueños Tungsteno me gustaría abordar obras que tengo en mente despachar casi desde que cree éste ridículo capricho virtual, como Ghost In Te Shell, Blade Runner, Akira, Alien, Robocop, Dune… Y otro montón de obras de ayer y hoy que me vayan surgiendo al tran tran del día a día de un ninja cibernético de noche, empleado de la megacorporación de día, con facturas que pagar, en la periferia de la gran ciudad de pladur y neón, aspirando a un planeta mejor. No ya a una vida mejor, no, si no a una mentalidad planetaria mejor, equilibrada, sana, solidaria, y sostenible, y soñando con la utopía entre tantas distopías.

No voy a compartir ésta agridulce entrada de celebración con 9 hojas de texto como cuando me vengo arriba sacando conclusiones mediocres de Perogrullo en el momento de análisis, alabanza o crítica de las obras que me chiflan, porque no tengo tantas cosas que decir, la inspiración está buggeada en mi sistema operativo, pero espero que me entendáis, y que sigáis conmigo, cuando os apetezca.

Soñad amigos robots, soñad, porque llegará el día que hasta los sueños dejen de pertenecernos, cuando una vulgar app creada por algún soñador en el garaje de la casa de sus padres logre que compartamos nuestros sueños en el ciber espacio, y una vez lo hagáis sin poder resistiros a ser parte del monstruo orgánico social latente en esa generación, dejarán de ser vuestros por no haberos leído la letra pequeña ni haber resistido el envite del resto de humanidad normalizada.

¿Seguiréis siendo estándar? ¿O si no nacisteis para empuñar un rifle lasser en una revolución centroeuropea anticorporativa, al menos, os permitiréis el lujo de soñar? Yo sueño, nuevo Segismundo cromado. Sueño en pequeñito, pero recordad, que el ciber espacio puede ampliar vuestro sueño sin pediros permiso cuando menos lo esperéis.

Gracias por estar aquí un año más. Y voy a intentar terminar Septiembre con algunas entradas más antes de empezar Octubre con ganas renovadas y nuevas bio baterías de Litio y Vitamina B56, manténgase conectados.